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| Mensaje De La Vicepresidente |
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Estimados Lectores,
E n este momento en que escribo, sólo se escuchan noticias
anunciando que hay recesión y depresión, que la situación
económica sigue empeorando y que estos son tiempos
difíciles. Regresé hace poco de nuestro Foro de Política
Pública Nacional armado con los más recientes datos y
estadísticas. Estos describen devastadoras proyecciones acerca
de las personas que sufrirán de Alzheimer y otras demencias
relacionadas, los que afectarán enormemente las finanzas de
nuestro país, además del costo emocional y social. Según un
informe reciente, cada 70 segundos hay otro norteamericano
que contrae Alzheimer. A pesar de que en el presupuesto de
nuestro Capítulo menos del 2% de los fondos proviene de
ayudas del gobierno, la situación actual es sombría.
Acabo de declarar en la primera de una serie de audiencias
que se celebrarán para pedir dinero al Concejo Municipal
de New York. Nuestro mensaje es siempre el mismo, sin
importar donde estamos: Alzheimer no sabe que estamos
sumidos en una recesión. El número de personas afectadas
por Alzheimer y por demencias relacionadas aumentará de
manera exponencial. El sistema de atención médica de
este país caerá en la bancarrota a causa de las necesidades de
atención médica.
Sabemos que los pacientes que sufren de Alzheimer no
mejoran. María Shriver señaló con elocuencia y franqueza,
durante una audiencia en el Senado, que nadie se recupera
del Alzheimer y que nadie sobrevive a el. Con el correr
del tiempo, las exigencias del cuidado aumentan a la par
que aumenta el estrés en la familia y en la comunidad.
Las personas con Alzheimer y con otro tipo de demencias
representan para Medicare, Medicaid y otros programas, un
costo tres veces mayor que el del cuidado de personas que no
sufren de demencia, y el costo humano es monumental.
Según los datos y cifras del 2009 sobre el Alzheimer,
muchos cuidadores experimentan altos niveles de estrés y
de depresión.
-
Más de un 40% de los familiares y cuidadores sin pago de
personas con Alzheimer y otras demencias califican su
nivel de estrés emocional como alto o muy alto.
- Cerca de un tercio de los familiares que atienden a
personas con Alzheimer y otras demencias tienen
síntomas de depresión.
- Un estudio sobre el cuidado familiar proveído a personas
dementes durante el último año antes de su muerte,
demostró que la mitad de los cuidadores pasó al menos
46 horas a la semana ayudando al enfermo; 59% de ellos
sintieron que estaban “de guardia” 24 horas al día; y muchos
coincidieron en que la atención
durante los últimos momentos de
vida del enfermo fue sumamente
estresante. El estrés sufrido
durante el cuidado fue tan grande
que un 72% de los cuidadores
admitieron haber sentido alivio
cuando la persona falleció.
El número de familiares y
cuidadores (sin pago) de personas
con Alzheimer y otras demencias ha
aumentado. Ellos han manifestado
que su salud no es tan buena como
la de quienes no se encargan del
cuidado.
Un hecho aún más importante
es que, en estos momentos de estrés
económico, muchos familiares
informan que han tenido que abandonar el trabajo o reducir
el número de horas laborables a causa de sus responsabilidades
como cuidadores. Esto resulta en la pérdida de su propio
seguro médico y de sus contribuciones al seguro social, y a
los fondos de jubilación a través de sus empresas.
En estos momentos difíciles, nuestro Capítulo se
compromete a brindar gratuitamente la misma calidad de
apoyo y servicios educativos a las personas que sufren de la
enfermedad, a sus familias y a otros cuidadores. Sabemos el
enorme impacto emocional sufrido cuando se diagnostica a
un miembro de la familia con Alzheimer. Comprendemos
que en esta época la necesidad de nuestros servicios
aumentará. Por primera vez en los 19 años de existencia del
Capítulo talvez no nos sea posible ampliar servicios o añadir
programas. Nuestra meta es mantenernos estables; continuar
brindando la amplia gama de programas y servicios de alta
calidad que hemos creado en los últimos 30 años, tales como
la línea de ayuda telefónica y la página del Internet, consulta
sobre el cuidado, grupos de apoyo, MedicAlert + Safe Return,
educación y capacitación para familiaries, cuidadores en el
hogar, y otros profesionales y ayuda de emergencia, todos
ellos respaldados por un personal calificado.
Si tiene la posibilidad de ayudar, le pedimos que sea lo
más generoso que pueda, y si necesita nuestra ayuda, sírvase
llamarnos al: 1-800-272-3900 o mandarnos un correo
electrónico a: helpline@alznyc.org.
Gracias.
— Jed A. Levine
Vicepresidente,
Director de
Programas y Servicios
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